CONSEJOS PARA LLEGAR AL FINAL DEL CONFINAMIENTO SIN DIVORCIARSE Y CON BUEN ESTADO DE SALUD MENTAL

¿Qué hacer para llegar al final del confinamiento sin divorciarse y con buen estado de salud mental?

  • No dejarse llevar por los afectos: La vida continúa siempre, por eso no hay que dejarse llevar por los afectos, hay que dejarse llevar por los proyectos. No entristecerse ni angustiarse, porque la tristeza se transforma en melancolía y, después de que pase el aislamiento, pasan 6 meses y todavía no volviste al trabajo, perdiste el trabajo, cuando vuelves a la facultad, perdiste el año. Quiero decir, mantenerse ágil, vivo, al día mentalmente. No dejarse arrastrar por los afectos al lugar de la complacencia y la desidia. Seguir en pie.

 

  • Enojarse con la mujer o con el marido por la situación, o por el cierre de tu comercio o la paralización de tu negocio es una tontería. Porque no solo se estropea el negocio, sino que también se estropea la relación, encima ahora que tenéis que pasar todo el día encerrados. La vida continúa, mejor salir de esta situación con el menor número de secuelas posible. No molestar a la familia. Que, a veces, esa es una de las formas del suicidio, estar en desacuerdo con todo y con todos.

 

  • Evitar las paranoias y las discusiones. Ejemplo: Pienso que mi pareja me mira mal. ¿Cómo sabes que te mira mal y no que eres tu el que le está poniendo a ella una mirada de maldad?. ¿Le dices, qué me estás mirando? Y te dice, que no te estoy mirando. Y ahí  le pego una patada en el culo y le insulto. ¡Cuidado! Que ella te insultó, porque tú le dijiste que qué estaba mirando. Evitar espirales de locura y escaladas de violencia.

 

  • Que en la casa haya Ley: Reconocer que para tener a tus hijos necesitaste de ese hombre y reconocer que ella es tu mujer. Es necesario que en la casa siga habiendo Ley, que haya límites. Despreciarse hace que la familia se quede sin Ley y entonces somos todos animalitos.

 

  • Aprender a hablar: Si me pongo a conversar y me acosas, yo me hago el tonto, me siento acosado, me hago el idiota, te respondo mal, en seguida te hago perder el interés por mi. ¿Cómo me vas a tomar examen si te estoy hablando de mí? Pero tampoco nos confundamos y vayamos a ir a contar a la pareja cosas que antes no le contábamos, como si la pareja fuera un psicoanalista porque eso es molestar a la pareja. Hay que hablar de todo y hablar es no contar. “Ni huir, ni arremeter contra nada, aprender a conversar tranquilamente, eso enseña el amor”. Aprender a hablar, sin querer que el otro haga eso que estamos hablando. El goce viene por la palabra.

 

  • Mantener tiempos juntos, y también interrumpir con tiempos individuales, cada uno en su tarea o en su habitación.

 

  • Seguir trabajando y manteniendo la comunicación con compañeros de trabajo, jefe, clientes, etc. en la medida de lo posible. Que también son amores de uno. Llamar de vez en cuando a las amigas y amigos.

 

  • Mantener ritmos y disciplinas de trabajo. Dejar a los niños estudiar y hacer los deberes. Después tener tiempo para el ocio. Generar un orden dentro del caos. Tiempos de comienzo y de final de las actividades. Tiempos de descanso. Siesta. Actividades individuales, lectura.

 

  • Aprender a hacer pactos. Ya habrá tiempo después de considerar que la situación es injusta, ahora hay que seguir las medidas, así que mejor llevarlo con la mayor serenidad posible.

 

  • Dar sin esperar recibir a cambio. Amar es siempre más satisfactorio que ser amado. Entonces si le doy un beso a mi pareja o le digo que te quiero, no voy y le pido que me de otro, si yo ya obtuve el goce de darlo. Y también, el beso que te doy es porque yo tenía ganas de besarte, ahora no me pidas otro. Cuando le dan, no piense que usted tiene que dar y cuando usted da no piense en recibir. Porque si doy y tengo que recibir, después termino odiando a la persona que le di, porque como no me devolvió.

 

  • Cuidar a los otros. Cuidar es no atacar. Pero también hay que tener en cuenta que el neurótico no puede tolerar que lo cuiden y no puede tolerar el bien. Le regalo un billete de 500 euros y alguno pondría mala cara, alguno se entristecería, alguno pensaría que soy una dictadora que lo quiero comprar, alguno se pondría a gritar. En una sociedad injusta, donde la injusticia es la moneda de cambio, nadie ama la justicia, sea bueno con una persona y la persona piensa que te debe algo.

 

  • Tratar bien a los niños. Dejar a los niños que en la medida de lo posible sigan su vida normal dentro de casa. Sus deberes, sus juegos, etc. Explicarles la situación, no transmitirles ansiedad. Darles mensajes de ánimo.

 

  • Para los mayores: para llegar a viejo hay que tener cierta crueldad, tener cierto entendimiento de que vivimos en una sociedad injusta que maltrata a los niños y a los mayores. Porque como no tiene cómo mantenerlos, no sabe qué hacer con los mayores. Porque en estos momentos la ciencia está preparada para que vivamos ciento diez años, pero la gente se muere entre los 70 y los 85. Así que un poco de crueldad es necesaria para llegar a viejo y vivir más. En esta situación, cuidarse, aislarse, protegerse de los posibles contagios. Pero no cortar la comunicación con familiares y amigos.

 

  • Leer poesía. Hay que purificarse. Llegar a la pareja y familia purificado: sin moral, con una ética psicoanalítica o poética. La ética psicoanalítica es actuar en función del deseo, sin moral, porque la moral castiga y no es momento de auto castigos ni culpas. Tampoco querer imponer al otro. Aprender a leer. Retomar ciertos libros. En los libros hay un hombre que me habla. Después ese también es un buen motivo de conversación con la pareja.

 

  • Comenzar una psicoterapia online. El psicoanálisis es fundamental para todos y en especial para la gente sana y trabajadora que tiene que reinventarse en esta situación y seguir trabajando a pesar de todo, de eso dependerá salud fortalecido y utilizar esta crisis como una oportunidad de crecimiento personal. También para los neuróticos, y para la gente deprimida, que debe cuidarse como una persona de riesgo, porque sus defensas están debilitadas.

 


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AYUDA PSICOLÓGICA DURANTE EL ESTADO DE ALERTA. ATENCIÓN TELEFÓNICA Y ONLINE

Estamos confinados en casa, con la pareja, los niños, toda la familia, algunos solos, pero en casa. Y a nadie le importa la salud mental de las parejas y familias, porque todos los Estados está ocupados de luchar contra el coronavirus y porque en general se rechaza el psicoanálisis, que es quien se ocupa de cuidar la salud mental de la población. Así que, ¿a nadie le importa cómo se llevan las parejas ni las familias que ahora están encerradas en casa? Bueno, a nosotros nos importa.

Estos son algunos motivos por los que consultar con un psicoanalista durante el estado de alerta por la crisis del coronavirus:

Angustia, miedo, ansiedad, que cuando son puntuales pueden ser pequeñas cosas, cuando se prolongan, pueden provocar enfermedades y graves. Además, hay que aprender algunas cosas, para que ese encierro voluntario no nos pase factura a nuestra salud psicológica y social, porque los expertos dicen que después de este periodo, van a aumentar los divorcios y los suicidios.

El miedo, necesita de un objeto exterior, fuera del sujeto, fuera de la persona que siente miedo real o fantástico, o realmente existente o hecho real por la fantasía o por la alucinación, esa situación es la que provoca miedo.

La angustia y la ansiedad no tienen objeto, no se sabe de qué se tiene ansiedad o angustia. La diferencia es que la angustia se da en el cuerpo: opresión precordial, alteración del ritmo respiratorio o del ritmo circulatorio, sensación de ahogo, mareo. La ansiedad no tiene trastornos corporales. Es más insoportable a veces que la angustia, la ansiedad es algo puramente psíquico.

En esta situación que estamos viviendo, hay un objeto real exterior, que es el coronavirus, que produce una amenaza, pero hay que relativizar, no hay que tener miedo. La situación es difícil y todavía hay que pasar lo peor, pero hay que tomar las medidas que nos han planteado. Aislamiento, no salir de casa. Pero también algunas medidas de higiene y purificación mental, porque si no, el miedo, se complica con la ansiedad y la angustia, que ya no tienen tanto que ver con el miedo sino con procesos internos y que producen un caldo de cultivo para hacer alguna locura, como salir a la calle a pasear, a discutir con la policía o el ejército, a vocear al vecino desde el balcón, a discutir con la mujer o el marido, etc. Y también para enfermarse.

Es decir, que ahora a la situación real de aislamiento y la amenaza del virus, se suma, la neurosis de cada cual. Y eso es peor que el virus, porque el virus, te contagias y vas al hospital, pero ¿qué haces con los nervios? Psicoanalizarse.

Con el cierre de todos los comercios, y la situación tan difícil que se plantea, van a aparecer muchas melancolías. Porque la melancolía se produce con la pérdida de un objeto amado, de un ideal, de una ilusión. Cuidado, porque la melancolía o depresión, es la cara de una moneda y la otra es la depresión del sistema inmunológico.

Luego están las obsesiones y las fobias. Pobre del que tenga claustrofobia ahora. Bueno a todos, sabed que existe el psicoanálisis y que podemos conversar.

Ya la gente que está sola decirle que se conecte, que no se quede en soledad. Porque estar acompañado limita el afán de destrucción. Gracias a la tecnología puedes estar acompañado y conversar con un profesional.

El miedo a la muerte, el miedo a enfermar …  Ahora los miedos que habitualmente uno tenía se intensifican. Los vicios que uno tenía se intensifican. Las obsesiones que uno tenía, se intensifican. Y antes pasabas con tus hijos, con tu mujer, con tu marido, 15 minutos a la mañana, al desayuno, media hora a la noche. Y ahora tienes que pasar todo el día juntos encerrados en casa. Todo se intensifica porque ahora uno se encierra y se da cuenta de cual es su vida y en ocasiones, eso puede agobiar.

 


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CAUSAS DE LA DEPRESIÓN POSTPARTO

Las causas de la depresión post parto han de ser estudiadas en cada caso mediante un psicoanálisis personal. Y para ello, invitamos a la recién mamá a hablar libremente.

Parece contradictorio que una mujer que acaba de tener un bebé, se muestre rechazante con su recién nacido, pero es porque cuando está deprimida toda su energía psíquica, está siendo secuestrado por la enfermedad.

Para que se produzca una depresión postparto tiene que haber una fuerte contradicción inconsciente en la mujer. Contradicción provocada por una pérdida de un ideal, de una persona o de una cosa y un proceso inconsciente de identificación con lo perdido. ¿Qué pierde una mujer con el parto?

La pérdida puede tener que ver con otra pérdida acontecida anteriormente. Por ejemplo, alguien puede haber perdido a un familiar, y no se deprime, pierde el trabajo, y no se deprime, pero después del parto, se deprime. Es como si el parto sirviese de acontecimiento que da sentido a las anteriores pérdidas.

De todas formas, en sí mismo, el parto supone una pérdida o separación del hijo que lleva en su interior, del que se separa en cierto modo (no del todo). Algo que tenía en su interior y le producía un estado particular y especial. Este hecho viene a remitir a la castración de la mujer. Que a su vez remite a la castración la madre, que es ese momento de la constitución psíquica donde los seres humanos desatribuimos un poder extraordinario que pensábamos que nuestra madre tenía y nos hacemos sabedores de nuestra mortalidad, puesto que provenimos de una especie que se reproduce por sexuación.

Psíquicamente hablando el niño es un equivalente simbólico del falo que la madre no tiene. En este sentido, la niña, en el desarrollo de su feminidad, pasa de la decepción fálica, deseo de falo, a deseo de hijo. Inconscientemente la mujer cae en la ilusión de que el niño le puede proporcionar eso que no tiene, eso que le falta, que va a venir a llenar un vacío. Pero cuando nace el niño (un ser prematuro del que ha de cuidar para que no muera, que no la completa) vuelve a producirse de nuevo la decepción fálica. Es un continuar o un comenzar, no se ha llegado a ningún lugar.

Y además esto acontece con cada nuevo hijo. Hay mujeres que no se deprimieron después de su primer parto, ni de su segundo parto, pero si en el tercero, por ejemplo. Porque cada embarazo es distinto, con cada hijo se tienen unas expectativas, unos miedos, unos deseos diferentes porque la mujer es diferente.

También podemos observar que en algunas mujeres deprimidas después del parto se produjo la pérdida de un ideal, en ocasiones la mujer tiene idealizada esa situación de la maternidad. Como si el ser madre le fuera a proporcionar las realizaciones de otros deseos. Ideal que ha ocupado el lugar de su ideal del Yo y cuando la realidad no coincide con lo idealizado se identifica con el ideal perdido para no perderlo y sufre un ataque por parte de su moral. En vez de reconocerse equivocada, o triste por las cosas no son como ella pensaba que iban a ser, se deprime, como una forma de elaborar esa situación.

Es importante resaltar que una madre se produce (no se nace sabiendo ser madre): La función madre es absolutamente necesaria para el bebé especialmente en los dos, tres primeros años, y es algo que se tiene que construir. El psicoanálisis ayuda a producir en ti esta función. Y además es cada vez, con cada hijo, no por ser madre anteriormente ya eres madre de ese nuevo hijo, tienes que producirte como madre de ese hijo, se trata de una nueva construcción (aceptar a ese nuevo hijo, hacerle un lugar, dejar que crezca, amarlo, etc).

En muchas mujeres observamos prejuicios acerca de la maternidad: “es lo que te hace más feliz en el mundo”, “cuando viene el niño nace el instinto de ser madre”, “yo puedo con todo”. Psicoanalizarse permite desmitificar la maternidad y vivirla de una manera más real. Convendría sustituir una manera de pensar la maternidad moralista y enfermiza por otra manera de pensar la maternidad más saludable.

Lo que caracteriza a la depresión postparto es una falta de amor propio: “cómo puedo ser tan mala madre por pensar que el bebé me molesta, que no le quiero, que ojalá no hubiera nacido, no merezco vivir”. Recomendaros no fiarse de los pensamientos ni de los sentimientos aparentes. En realidad, a medida que vas psicoanalizándote vas comprendiendo que eso no es la verdad sino que esos pensamientos ocultan otras cuestiones en las que tú no habías pensado.

Es sumamente importante aprender a sumar función madre + función mujer. Una mujer además de madre, puede ser mujer (trabajar, disfrutar, escribir, pintar, bailar, cantar, etc) porque eso es saludable para el niño. Los compromisos de la madre cumplen la función de interrumpir la relación entre el niño y la madre, lo que beneficia al crecimiento del niño, a su independencia, a su capacidad de aprendizaje, a la adquisición del lenguaje y otras funciones simbólicas necesarias para la preparación del niño a ser un sujeto deseante, social y psíquico. Los sentimientos de culpa por ser una mala madre, por abandonar al niño, etc. conviene psicoanalizarlos, porque no tienen que ver con la situación actual aunque te lo parezca.

Muchas mujeres tienen miedo a hablar de lo que les pasa con los familiares por temor a ser juzgadas, por temor a que piensen que están locas o que pueden hacer daño a sus bebés. Y es cierto que al hablar con alguien que no tiene formación especializada se corre el riesgo de que se crea lo que le cuentas al pie de la letra, cuando en realidad se trata de productos psíquicos que tienen una apariencia que tenemos que desentrañar para llegar al verdadero sentido de los mismos. Por eso te recomendamos hablar con un psicoanalista.


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TRATAMIENTO DE LA DEPRESIÓN POSTPARTO

Muchos síntomas de la depresión aparecen ya durante el embarazo, pero no se les presta demasiada atención puesto que todas las revisiones están más centradas en el crecimiento físico del bebé y se descuidan los factores psicológicos de la pareja.

En todos los países occidentales los problemas más habituales en el postparto son los trastornos mentales y, sin embargo, los aspectos psicológicos y emocionales siguen sin estar presentes en las revisiones del embarazo. Así que siendo las mujeres embarazadas uno de los grupos más vulnerables a los problemas de salud mental, son poco protegidas por el sistema sanitario.

Si la madre no goza de salud mental, puede tener efectos sobre la salud del niño.

¿QUÉ HACER?

Sería conveniente realizar sesiones de preparación a la maternidad y paternidad. Lo que se llama psicoprofilaxis durante el embarazo, en el parto y posparto. Se llama psicoprofilaxis porque no se trata de psicoanalizar a la mujer embarazada sino de acompañarla para que sea una mujer embarazada. Reduciendo temores en ella y la experiencia del dolor. Se trata de realizar una escucha psicoanalítica sobre los sentimientos, dudas y miedos de la madre y también del padre u otros familiares.

En la mujer embarazada se dan una serie de cambios que puedan producir contradicciones, temores, conflictos internos. Si estás embarazada y piensas que esto podría sucederte, puedes ponerte en contacto conmigo. Estaré encantada de atenderte personalmente:


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¿Qué es la depresión Postparto?

Hoy quiero hablaros de un tipo de depresión, que es la depresión postparto. ¿A qué llamamos depresión postparto? A la que se produce en una mujer después de dar a luz a un hijo, generalmente en los 12 meses posteriores al parto. Afecta al 15% de los partos aproximadamente.

Clínicamente hablando los síntomas de la depresión post parto son los mismos que los de la melancolía:

  • Profundo dolor psíquico
  • Cesación de interés por el mundo exterior
  • Pérdida de la capacidad de amar
  • Inhibición de todas las funciones
  • Disminución del amor propio

Algunos indicadores que nos dan la señal de alarma:

  • Si te sientes triste, sin esperanza, vacía, abrumada, frustrada
  • Si lloras más frecuentemente de lo normal o sin motivo aparente
  • Si te preocupas excesivamente o te sientes especialmente ansiosa
  • Si te sientes malhumorada, irritable o inquieta
  • Si duermes en exceso o no puedes dormir, incluso cuando el bebé duerme
  • Si tienes problemas para concentrarte, tomar decisiones o recordar detalles
  • Si te sientes cabreada o furiosa
  • Si has perdido el interés por actividades que te gustaba realizar
  • Si padeces de dolores y molestias físicas, por ejemplo, dolores de cabeza, estomacales y musculares
  • Si comes demasiado o muy poco
  • Si te aíslas de tus amigos y familiares
  • Si tienes problemas para crear un vínculo emocional con tu bebé
  • Si dudas constantemente de tu capacidad para cuidar al bebé
  • Si piensas en hacerte daño a tí misma o a tu bebé.

En este sentido, los conflictos psíquicos de la madre se reflejan en la relación con el niño de la siguiente manera:

  • Sentimientos negativos hacia el niño: Incluso puedes llegar a pensar en hacerle daño.
  • Mostrar poco interés por el bebé o lo contrario, es decir, que te preocupas excesivamente y de manera compulsiva por tu hijo.
  • Incapacidad para cuidar del niño: Puedes llegar a sentir temor por quedarte a solas con el bebé. O incluso puede suceder que no seas capaz de cuidar de tí misma.

Que sea una depresión postparto es una cuestión de cantidad porque puede ser normal que después de un parto aparezcan estos síntomas levemente y desaparezcan progresivamente. Pero si persisten y se hacen muy manifiestos, te recomendamos consultar a un profesional.

 


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